El texto trata el grupo operativo desde el ECRO de Pichon Riviére, una mirada de un estudiante que estaba realizando su pasantía en Colombia.
Nos habla de la concepción del hombre, no como aquel ser individual sino como un ser en sociedad, un ser entendido en su contexto, que si bien toma sus decisiones también está sujeto a su situación a sus condiciones y esto lo expresa desde su subjetividad, porque no somos simples espectadores de la realidad, sino que formamos parte de ella.
Nos presenta el operador como aquel que parte de conocerse en relación a su contexto para poder conocer y operar en la realidad.
Este escrito que nos plantea un joven proveniente de argentina nos habla de ese miedo a enfrentar a un nuevo país como Colombia, la angustia que genera, relacionándolo su experiencia con los planteamientos de Enrique Pichón, con el cambio “que implica una perdida y despierta temor ante lo que se desconoce”.
Habla de la posible posición de impotencia de los colombianos ante nuestra situación y que esto posiblemente por la arbitrariedad de la autoridad, donde nos ve como estereotipos por el temor a las sanciones. Y que a pesar de la tensión que se pueda vivir en Colombia, destaca que hay personas que toman la posición de entrar en esta crisis para actuar en ella desde su capacidad subjetiva y sus posibilidades de adaptación.
Destaca de la fundación Golondrinas por ser un ejemplo del carácter integrador del ECRO de Pichón.
Relaciona los factores determinantes de la subjetividad en nuestro país, en la estructura social y la fantasía inconsciente del sujeto, otro aspecto que trata pichón. Como se da esa subjetividad a partir de estas dos partes. De aquí se destaca el concepto de vínculo que determina conducta y productividad.
El drama grupal que nos señala el texto es toda esa relación social que nos puede dar como resultado ese texto grupal o esa lectura de lo grupal.
Este estudiante observa mayor referencia de lo abordado por el aspecto psicoanalítico que el psicosocial, lo cual le dificulto la lectura de lo emergente y de la escucha múltiple, que es el rol del coordinador. Y más allá de entender la teoría, encuentra una gran diferencia en la práctica.
“El operador en psicología social necesita, para esclarecer una situación grupal dada, saber esclarecerse él mismo en dicha situación grupal. Y esto se logra, en la etapa de formación, mediante la práctica como integrante de grupo operativo con su posterior reflexión -praxis psicosocial-, hasta tanto se logre la actitud psicosocial (posicionamiento especifico en la red vincular) y se desarrolle la capacidad de escucha múltiple”.
Este estudiante cree que levantar la mano para hablar en la sesión de grupo operativo, estaría desnaturalizando la comunicación espontánea en el grupo (equiparable a la asociación libre) y por ende, obstaculizando el mecanismo de adjudicación y asunción de roles. Que esto dificultaría leer lo emergente y lo latente del grupo.
Termina su escrito dejando una reflexión y agradeciendo a las personas que conoció.
“De constatarse mediante la experiencia, que el ECRO es realmente operativo cuando se lo utiliza en el campo que le es propio: en la complejidad de la “simple” vida cotidiana lo cual supone el involucramiento del sujeto con su pensar, sentir y hacer, podrá capitalizarse la cualidad de oportunidad que acompaña a la condición de crisis que aflora del contexto. Y así sumarse y potenciar la tendencia de aquellos que con creatividad han afrontado y modificado la realidad de la que son expresión ineludible, generando de las cenizas del conformismo, nuevas oportunidades para los unos y los otros. Ejemplo de esto es la transformación en acción social de aquello que era miseria y desesperanza; o el carácter innovador y turístico de Medellín, que se erige en contrasentido a los estigmas que pesan sobre sí, más aún, el orgullo “paisa” que les brota cuando hablan de su ciudad, que son ellos mismos”.